sábado, 23 de febrero de 2013

Ars Vivendi


Creo poder admitir la polidimensionalidad de las personas,
sin embargo, 
lo mas dificil y, a su vez, compensatorio,
deriva en diferenciar cada plano existencial y emocional.

Obviamente, se hace arduo distinguir y conocer
cada realidad que nos rodea, y a su vez, nos crea,
nos hace tal cual somos.

De como nuestro aura cambia,
en un baile de sombras de colores,
contoneandose al son de los sentimientos que entonamos.

La fragilidad del "existir" en si mismo,
y la variabilidad del "como somos".

Es al entrar en conciencia,
cuando se observan movimientos cada vez mas lentos,
que emanan de las pulsiones primitivas,
cuyo instinto basico no es mas que el deseo de vivir,
versando al gran Freud.

Estimar, conocer, comprender y calibrar,
en un ciclo que se repite constantemente,
dando forma a un bucle natural.

 
En resumen, seria como decir que hemos dejado de atisbar a traves de una mirilla 
y, simplemente, nos hemos aventurado a abrir la puerta.
 

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