sábado, 23 de febrero de 2013

Ars Vivendi


Creo poder admitir la polidimensionalidad de las personas,
sin embargo, 
lo mas dificil y, a su vez, compensatorio,
deriva en diferenciar cada plano existencial y emocional.

Obviamente, se hace arduo distinguir y conocer
cada realidad que nos rodea, y a su vez, nos crea,
nos hace tal cual somos.

De como nuestro aura cambia,
en un baile de sombras de colores,
contoneandose al son de los sentimientos que entonamos.

La fragilidad del "existir" en si mismo,
y la variabilidad del "como somos".

Es al entrar en conciencia,
cuando se observan movimientos cada vez mas lentos,
que emanan de las pulsiones primitivas,
cuyo instinto basico no es mas que el deseo de vivir,
versando al gran Freud.

Estimar, conocer, comprender y calibrar,
en un ciclo que se repite constantemente,
dando forma a un bucle natural.

 
En resumen, seria como decir que hemos dejado de atisbar a traves de una mirilla 
y, simplemente, nos hemos aventurado a abrir la puerta.
 

martes, 19 de febrero de 2013

Reflexión


A veces te das cuenta de que cuando lloras,
por lo menos tienes ganas de algo,
aunque sea de llorar.

Otras, solo indiferencia.

lunes, 18 de febrero de 2013

Terciopelo


Mis dedos
se derriten
en el tacto del melocoton,
donde brotan tintes verdeazulados.
 
En ti,
amalgama de sinfin de finales,
se oye el tam tam de algun ruido.
 
¿Por que solo asientes a ficciones?
 
¿No has sido tu, todo este tiempo?
 
Quiza fueron mis ideas,
incompatibles con tu mirada aterida.
 
 Creo que logre deshacerte en liquido,
que alcancé el calor que desprendías,
 y ahora comprendo,
que era todo hielo rigido y amargo.
 
Y el sinsabor que ahora noto,
no volara ni con mil besos.
 
Mis dedos 
diluidos,
mezclados con tu piel,
con trazas de ternura,
ahora ausente,
sino siempre.

lunes, 11 de febrero de 2013

Totalidad


Un intercambio de nubes,
de negro a blanco,
del estatismo falso del ser,
al dinamismo inconsciente del tao.

Conciencia repentina
de que para construir hay que destruir sobre lo anteriormente edificado,
pero entendiendo,
que lo nuevo es destructivo y contructivo,
al igual que lo antiguo,
porque en el fondo son la misma esencia.

Como la medición del tiempo,
un sinsentido,
nunca serán las horas que son,
al habitar en un constante pasado, presente y futuro.
Tu fuiste, eres y serás en este instante.

Ésa es tu naturaleza,
pues no eres más que vibración en el universo.
Hasta que no comprendas que eres médula del mundo,
solo serás polvo empujado por el aire.

sábado, 9 de febrero de 2013

Carpe Diem


Hoy animo a todo el mundo 
a deconectar,
a apagar la television,
a olvidarse del reloj,
a desterrar las ineguridades,
a comprender que todos somos únicos y nadie es perfecto,
a sonreir por encima de todo,
a llevar la cabeza alta,
a pedir perdon y dar las gracias,
a escuchar y comprender, en vez de oir y asentir,
a elogiar a aquella gente a la que admiras,
a querer a todo el mundo, por que el odio y el rencor no tienen cabida,
a atreverse,
a decir a esa persona lo importante que es para ti,
a mirar siempre a los ojos,
a no juzgar a nadie,
a hacer cumplidos sin esperar nada a cambio,
a besar,
a decir "te quiero" sabiendo lo que ello conyeva,
a no dejarse manipular nunca,
a ser autenticos y tener personalidad,
a no permitir que nadie te menosprecie.
También aliento a llorar, porque el alma necesita depurarse,
a no marcarte límites,
a equivocarte, porque de los errores aprenderás,
a olvidarte del "que pensaran" o "que dirán",
a hablar con esa persona a la que nunca te atreves a dirigir la palabra,
a demostrar de qué eres capaz.

En definitiva, y citando a Einstein:
"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo"

 

jueves, 7 de febrero de 2013

A Contrario Sensu

Hay días en los que querrías dejar de existir,
en los que te preguntas el por qué de tantas cosas
y no sabes que responderte.
Se extiende una mancha negra sobre ti,
y te sientes opacado,
como si formaras parte de un eclipse,
y, sin embargo, tu te vas apagando, en vez de luchar por brillar.
A cada paso,
notas el peso de un corazón que agoniza.
Lo has intentado, pero has fallado,
de eso no hay duda,
y te consideras la mayor mierda del mundo.
No encuentras ni las palabras, ni la actitud para continuar,
y hasta respirar se te hace terrible.
Notas como el aire frio pasa por tus fosas nasales y llega a tus pulmones,
y cada aliento se te clava como mil agujas.
Ni siquiera estas triste,
es más una sensación de indiferencia,
de ni frio ni calor, sino todo lo contrario,
y lo peor es que a veces no encuentras el desencadenante.
Es un hecho sin más,
 estás tocando fondo.
En ocasiones, te echas la culpa,
y te castigas tu solo dándole mil vueltas a las cosas.
Los días son largos,
y las noches eternas.
Compartes conversaciones de locos con la almohada,
que observa inerte sin darte una respuesta.
Te da rabia y, por más que lloras,
no amaina la tormenta.
Una lucha continua,
a veces, contracorriente,
otras, simplemente por cansancio,
te dejas llevar.
Vives en la eterna frase del "y si":
"Y si hubiera hecho esto",
"Y si hubiera dicho lo otro".

No creo que el destino este escrito,
sino más bien que lo escribimos nosotros,
y debe ser que algunos de nosotros,
todavía no habíamos aprendido a escribir.

Cambios


Bien, pongámonos en el supuesto, de tener una mente abierta, y tratemos de expandir los horizontes que cuadriculan nuestra realidad.
A la hora de observar algo, cualquier tipo de materia, ¿En qué nos fijamos?
Y, prescindiendo, en cierto modo, de la importancia que le podemos dar al plano físico, ¿Qué es lo que vemos?
De acuerdo, pensemos en una persona o en un conjunto de ellas.
Probablemente, lo primero que imaginemos será un nombre o una cara.
Y es aquí donde, a mi parecer, se encuentra nuestro gran fallo.
Si nuestra mente, desde un primer momento, observara "libremente", seríamos capaces de "ver" a las personas.
Nadie es un nombre o una cara.

Si conocemos a una persona, quedemonos con una actitud, con un olor característico o con el tacto que revela su piel, con la luz que reflejan sus ojos o con una sonrisa.
De esa forma, podremos "conocer" y no "reconocer".
Sabríamos de miles de entes, en realidad, etéreos que, evocan en nosotros un olor, un estado de ánimo, e incluso una temperatura determinada.

Aunque en esencia es algo introspectivo, en el fondo, aplicado a diario, marcaría una gran diferencia en las relaciones interpersonales.
Porque automáticamente se eliminarían los prejuicios, se crearía una amplia libertad de pensamiento y conocimiento, como conecuencia de desbloquear los miedos que nos mantienen unidos con cadenas invisibles a los parámetros de los que, en el fondo, deseamos huir.
Pero, superando todas estas barreras,
¿Quién eres tú?
Y no nos deberíamos engañar, tardaríamos toda la vida en intentar respondernos, 
sin embargo, vale la pena buscarse incansablemente hasta encontrar una mínima parte de lo que somos,
y, con suerte, irnos de éste mundo físico, dejando el puzzle a medias.


Ultra Vires


Paso por la vida de puntillas,
ignoro de que firma vistes,
pero intento adivinar que piensas;
esa razón por la que conoces mejor los adoquines del suelo,
que a la gente con la que te cruzas al andar.
El por qué de una sonrisa,
que ha quedado en mueca,
imperceptible ya para los que crees te conocen.

No sabría decir si llevas o no maquillaje,
sin embargo, reconozco los restos de lágrimas.

De hecho, es la primera vez que te veo,
y ya percibo las marcas que en tu cuerpo dejaron los 15.
En las comisuras de los labios, 
las náuseas que provocó o no el alcohol,
y en tus labios mismos,
los besos que quisiste y no pudiste dar.
Por tu garganta, 
bajan atropelladas las palabras que no te dejaste o dejaron decir.
Sobre tus hombros 
el peso que te quieren o te quieres imponer,
y en ocasiones a podido contigo.
 Las manos, que ignoras hablen,
ciertamente son tu realidad más esclarecedora,
tanto tus uñas carcomidas,
como las marcas de frustración en los nudillos.
Tu pecho, 
tras el cual te han dicho que se esconde un corazón palpitante,
que para ti es latente.
Esas caderas, 
que acompañan tus movimientos, a veces inseguros al caminar.
Tu sexo, 
el cual piensas revelador de más verdades,
de las que en realidad encontraras.
Unas piernas, 
que si te dejaras,
te llevarían a donde quisieras,
y, sin embargo, coaccionas a andar hacia un rumbo indeseable.
Y, por último, 
el equilibrio corporal de tus pies,
que soportan tu peso físico,
mientras, quizá metro ochenta más arriba,
la cabeza aguanta una magnitud imposible de ser pesada.
Y, sin venir a cuento, 
levantas la mirada y dejas que el astro rey fulmine lentamente tus retinas.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Amaneceres


El Sol, 
en su zona más baja, 
desde el horizonte, 
con un tono rojizo-anaranjado característico,
propio de los amaneceres, o por lo visto propio.
Vibrante energía que llena el alma, 
como si de una jarra vacía a llena se tratara.
Es una materia electrica, también llamada luz, 
que inunda todo.
Son ondas de colores que se elevan y flotan por el aire, 
se extienden en el vacío tanto existencial como espiritual, 
o de otro modo dicho, 
en el plano físico, y en el místico.
Éstas volutas, compuestas de los iris de tantos ojos, 
recorren el tiempo y el espacio, 
hasta colarse por los más reconditos abismos y rincones.
Es en aquellas oscuras esquinas, 
los escondites de seres vacuos, 
compuestos de cenizas internas frias, 
que se revuelven incandescentes al primer toque de aquella energía infinitamente efímera.
Dandonos unos segundos, 
cobra sentido y volumen la realidad que antes no era plausible,
aqui donde, 
el tacto se hace audible y los tonos vibran, 
desde el centro de comando,
creando una conga de neuronas tintineantes.
Por todo ello, eres consciente, tan solo durante milisegundos...
mientras las cándidas aceras,
las solas ideas,
de nieve negra,
de blancos barros,
donde tu piel,
es el absoluto,
el todo ...
... en ti converge ese todo,
en tu ser están formados los continentes,
tu cabeza es Asia, 
y en tus extremidades se pierden los mares,
siendo tus pies el Muerto,
Eres el viento y las imperfecciones,
y se crea un horror vacui de grabados,
desde dentro hacia fuera,
y, en gradiente, 
expulsas esa energía que, creada exteriormente hacia dentro,
ahora quiere fundirse en el universo,
de forma que si otra persona o alma,
ha sido consciente de aquestos intercambios energeticos,
inmediata e irremediablemente se establece una conexión,
un impulso que gime, llora y grita,
porque desde su nivel mas ínfimo,
busca.
No hay cambio, solo conciencia de que se es.
La cuestión no es ser o no ser, sino elegir ser o no ser.