Me sigues quemando,
Mermas mis latidos.
Eres,
Y por lo tanto me creas,
En ti,
Mi mas creciente inocencia.
Mucho mas importante que el vacio de tu silencio,
Y por encima de cada mirada inoportuna,
Tus ojos y los mios se encontraron,
Y cambio el mundo que se terciaba gris entre nosotros.
Me niego a reconocerte cuando te imagino,
Huyo si en mis pensamientos apareces,
Pero en el fondo de mi,
No llevo a cabo mas que una busqueda incansable,
Y en cada fin tu eres el desenlace.
Te odio y no es mas que un amor desesperado,
Y es que eres mi dulce y lenta muerte,
Y ni siquiera eres una minima parte consciente,
De que un simple beso me daria la vida,
Pero que me conformo con pequeños coloquios,
Y escondo en cada palabra,
Que tu eres mi sustento.
No tengo miedo a nada,
Porque se que te quiero,
Y lo hago con cada fibra de mi ser.
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